Educación para las niñas
La educación de las niñas en Senegal



Binta, la protagonista de nuestra historia, es una niña afortunada que goza de las ventajas que UNICEF reconoce en la educación:


En la escuela las niñas adquieren conocimientos y cobran una mayor conciencia de sus propias posibilidades, de tal modo que aumenta la confianza en sí misma, su capacidad de entablar relaciones sociales y de llegar a acuerdos con otras personas, sus posibilidades de ganar dinero y su capacidad de protegerse contra la violencia y la enfermedad. La educación le abriría las puertas del mundo.

Las escuelas pueden desempeñar una función protectora muy eficaz en la vida de la mayoría de los niños y la de las niñas, en especial la de los más vulnerables. La escuela no sólo aparta físicamente al niño de peligros potenciales durante la mayor parte del día, sino que también contribuye a que desarrolle habilidades y reúna información con la que pueda protegerse a sí mismo.

La educación salva y mejora la vida de niñas y mujeres. Les proporciona un mayor control sobre sus vidas y conocimientos sobre los que contribuir a la mejora de sus sociedades. El poder de tomar por sí mismas decisiones produce todos los demás bienes sociales y de desarrollo. La participación de las mujeres en el gobierno, la familia, las comunidades, la economía y el suministro de servicios, y su influencia en todos esos ámbitos, es un bien común.


La educación de las niñas proporciona a las familias, las comunidades y las sociedades un mecanismo para romper el círculo de la pobreza.

Las niñas educadas:

Tienen mayores oportunidades y opciones de vida. Tienen más voz en los asuntos familiares y de la comunidad y es más probable que participen en la toma de decisiones en el ámbito político, social y económico.

Tienen más habilidades y recursos para protegerse contra el VIH/SIDA y para movilizarse contra las prácticas perjudiciales para su salud, como la mutilación genital femenina.

Se casan y tienen hijos más tarde porque eligen hacerlo así.

Si son madres, es más probable que envíen a todos sus hijos e hijas al colegio. Además, suelen tener hijos e hijas más sanos, y tienen embarazos más saludables, reduciéndose así la mortalidad materna.

Tienen mayores oportunidades en el futuro de conseguir un trabajo y contribuir a la economía formal. Esto beneficia a los ingresos individuales y de los hogares, y ayuda a estimular el crecimiento económico.


Educación para las niñas