La atención integral a la Primera Infancia
La atención Integral a la primera infancia en Argentina



Las Siete Alcantarillas aborda la situación de un barrio marginal visto desde los ojos de una niña, su protagonista. Rodada en Argentina, nos muestra una realidad que dista mucho de ser la de un país desarrollado. Y es que, desgraciadamente, los promedios nacionales a veces esconden cifras y situaciones mucho más sangrantes: las de barrios y comunidades marginales, que en el caso de Argentina han empeorado de manera espectacular tras la crisis del año 2001.

Los niños y las niñas son los más vulnerables en este tipo de situaciones, por lo que es necesario garantizar unas mínimas condiciones, incluso en lugares donde la vida no es fácil:


La familia como entorno protector. De la creencia de que el aprendizaje comienza al nacer se deriva la convicción de que es posible promoverlo si se protege el vínculo entre el bebé y sus padres o cuidadores, y se fomenta que esa relación esté alimentada por la ternura. El que las niñas y niños disfruten de un desarrollo sano depende de las relaciones dentro y fuera del círculo familiar.

La situación de la mujer: todos los años, alrededor de 515.000 mujeres mueren debido a problemas relacionados con el embarazo y el parto. Por cada mujer que muere, aproximadamente 30 mujeres más desarrollan problemas graves y discapacitantes.

Esta cifra es desmesurada por sí sola, pero también es alarmante debido a las elevadas cifras de niños y de niñas que quedan privados del cuidado esencial de sus madres. Cuando las madres se enferman o mueren, sus hijos a menudo sufren o también mueren.

Los Objetivos de Desarrollo para el Milenio comprometen a todos los países a reducir en tres cuartas partes las tasas de mortalidad derivada de la maternidad.

La pobreza: No solamente la mortalidad infantil es más elevada entre las familias más pobres, sino que los hijos que sobreviven sufren tasas más elevadas de discapacidad y de retraso en el desarrollo, lo que perpetúa la pobreza para la siguiente generación.

El objetivo de asegurar a los niños de corta edad el mejor comienzo en la vida no puede alcanzarse centrando los esfuerzos en una única esfera, es decir, mediante la prestación de servicios de la salud sin considerar el agua potable y la eliminación de deshechos; o mediante el abastecimiento de agua potable sin asegurar buenas prácticas en materia de higiene; o mediante actividades de aprendizaje para la primera infancia sin alimentar de manera adecuada al niño y a la niña.

En resumen, es necesario un enfoque integral de desarrollo en la primera infancia, que hará posible que todos los niños y niñas inicien su vida en las mejores condiciones posibles.


La atención integral a la Primera Infancia