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Cuando UNICEF comenzó sus labores en pro del bienestar de los niños y niñas de todo el mundo hace más de 50 años, la vacunación era un lujo que disfrutaban casi exclusivamente los niños y niñas del mundo desarrollado. La cobertura en las naciones pobres se mantenía a unos niveles tan mínimos como asombrosos: sólo un 5% de los niños y niñas del mundo en desarrollo recibía vacunas.

Desde el comienzo, UNICEF ha marchado a la vanguardia de un movimiento cuyo objetivo es conseguir la cobertura de inmunización universal, un triunfo trascendental en materia de salud pública que se encuentra ahora a nuestro alcance. En los últimos 20 años, se ha llegado a vacunar al 75% de los niños y niñas, y UNICEF es el principal proveedor de vacunas, suministrando el 40% de las dosis en todo el mundo.

Además, UNICEF aprovecha las campañas de vacunación masiva para llevar a cabo otras acciones, como la distribución de mosquiteros impregnados en insecticida para proteger a las familias contra la malaria, o el suministro de micronutrientes esenciales, como suplementos de hierro, yodo o vitamina A. Gracias a todos estos esfuerzos, cada año se salvan las vidas de 2,5 millones de niños y niñas, y se previenen 750.000 casos de ceguera, parálisis y discapacidad mental. Es posible llegar a casi todos los niños y niñas con vacunas y suplementos, incluso en las condiciones más difíciles. Son de costo asequible y de comprobada eficacia.

Sin embargo, aún hoy, 3 millones de niños y niñas mueren al año a causa de enfermedades que podrían prevenirse fácilmente con una vacuna. UNICEF tiene como objetivo proteger a todos los niños y niñas menores de cinco años contra la muerte y la discapacidad prevenibles. Para ello, está desarrollando un plan de acción que tiene como objetivo dar cobertura de inmunización al 80% de los niños y niñas, además de promover otras estrategias que eviten la propagación de enfermedades para las que no existen vacunas, como es el caso de la malaria o paludismo.




Tres millones de niños y niñas mueren al año a causa de enfermedades susceptibles de prevención.
En tres cuartas partes del mundo, virus y bacterias que en los países desarrollados resultan inofensivas son causantes de epidemias mortales.
Más de 30 millones de niños y niñas en el mundo no están vacunados, y una cifra mucho mayor de menores sufre carencia de vitamina A.
Vacunar a un niño contra las seis enfermedades mortales de la infancia (sarampión, poliomielitis, difteria, tos ferina, tétanos y tuberculosis) cuesta menos de 30 euros.




Ampliar la cobertura de inmunización hasta llegar al 80% de los niños y niñas, dando prioridad a la inmunización de niños y niñas que viven en lugares remotos.
Erradicar la poliomielitis, eliminar el tétanos de la madre y neonatal, y reducir a la mitad las muertes causadas por el sarampión para el año 2005.
Garantizar el suministro de vacunas y de vitamina A.
Aprovechar las campañas de vacunación para otras intervenciones de salud, como el suministro de micronutrientes y de mosquiteras con insecticida para evitar el paludismo.



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